29 de octubre

Hola, Pared.

Te traigo buenas noticias: hoy tengo poco que contar, callaré pronto.

La vida está llena de tentaciones que nos condenan. Puede que no recuerdes tu primera vez dejándolo todo para el último día, ese primer cigarro o aquél día que decidiste llorar en vez de hacerte oír. Pero cuando son sólo tentaciones no vemos el peligro que encierran. Ya nos lo demostró Pandora. Pero ¿qué podemos hacer cuando ya han salido los males de nuestra caja, cuando queremos volver atrás pero ya no es posible? Ya nos lo decían sin decirlo los antiguos: abrir más la caja, dejar salir la esperanza, y morir.

Hoy, y sólo hoy, me gustaría dar marcha atrás y pedirte que me contestes. Quizá, quién sabe, tú tengas otra solución. Pero hace nueve días escribí la primera carta, y hoy, ya es demasiado tarde.

Comentarios