31 de octubre

Hola, Pared.

Hoy he mirado al cielo, triste. Recuerdo cuando me gustaba aprenderme las constelaciones, aunque luego no supiera reconocerlas, porque seamos sinceros, siempre he sido esa rara a la que le encanta aprender cosas sin motivo. No soy de las que se pregunta para qué sirve algo, pero sí de las que se pregunta qué motivo hay para no aprenderlo (y no me esfuerzo mucho en buscarlos).

Pero llega un momento en que ni siquiera las que son como yo quieren aprender. Porque si no ves las estrellas, no puedes jugar a buscarlas. El problema no es lo lejos que las estrellas están, sino el humo, 
la luz, el bullicio, que nos separan.

A veces... disculpa, voy a secarme una lágrima.

A veces veo a esos que creen que la solución está en acercar las estrellas. ¿De verdad no entendéis lo enigmático de lo lejano? ¿O simplemente lo hacéis por joder? Dejad de llenarnos las cabezas con tanta contaminación, y enseñadnos a mirar con el alma. O con los ojos. Pero enseñadnos

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